Un grupo de policías jubilados y retirados denunció penalmente a 2 altos jefes de la fuerza en Mar del Plata por presunto abuso de autoridad y lesiones, tras un episodio ocurrido durante una protesta pacífica frente a la Comisaría Primera de la ciudad.
La presentación fue realizada por Carlos Raúl Fredes, de 72 años, con el patrocinio letrado del abogado Marcelo Carlos Di Pasqua, ante el Departamento Judicial Mar del Plata.
En la denuncia, Fredes acusa al Superintendente de Policía de Mar del Plata, Juan Olmos, y al Jefe Departamental, Cristian Fontana, de haber protagonizado un accionar "ilegal e injustificado" contra manifestantes que reclamaban mejoras salariales y la normalización de la obra social IOMA.
Según el escrito judicial, el hecho se produjo cuando alrededor de 60 policías retirados y jubilados se autoconvocaron desde las 7 de la mañana en la puerta de la seccional ubicada sobre avenida Independencia, entre Rivadavia y San Martín. De acuerdo con la denuncia, la concentración se desarrolló en todo momento de forma pacífica, sin afectar el servicio de seguridad ni contar con la participación de personal en actividad.
Fredes sostiene que cerca de las 13.50, cuando los manifestantes ya habían anticipado que se retirarían tras la llegada de un móvil de televisión, se hicieron presentes Olmos y Fontana, ambos uniformados. Siempre según su relato, los jefes policiales comenzaron a increpar a los presentes y a advertirles que, si no se retiraban, serían detenidos.
El denunciante afirma que en ese contexto Fontana lo señaló con el dedo y, tras un intercambio verbal, se le habría abalanzado con intención de tomarlo del cuello, alcanzando a golpearlo en el hombro izquierdo. Fredes indica que se encuentra físicamente debilitado por tener una costilla fisurada y que el impacto le provocó un fuerte dolor en el pecho que se extendió hacia las costillas.
Asimismo, en la presentación se menciona que otro manifestante, identificado como Pablo Noriel, habría recibido un golpe en el rostro cuando intentó interceder para frenar la agresión, sufriendo una lesión visible.
El escrito encuadra los hechos en los delitos previstos en los artículos 89 y 248 del Código Penal, referidos a lesiones y abuso de autoridad, respectivamente. Además, solicita que se reciba declaración testimonial a cinco personas que estuvieron presentes en el lugar y que, según el denunciante, pueden corroborar lo ocurrido. También se adjunta un video que, siempre de acuerdo con la denuncia, mostraría el momento en que los funcionarios increpan a los manifestantes y se inicia la agresión.
En su presentación, Fredes pidió ser tenido como particular damnificado y reclamó que, en caso de que personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires haya iniciado actuaciones vinculadas al hecho, se los releve de la instrucción por tratarse de funcionarios denunciados, asignando la investigación a otra fuerza o autoridad competente.
La causa quedó ahora en manos del Ministerio Público Fiscal (MPF), que deberá evaluar las pruebas ofrecidas y determinar si corresponde avanzar con la investigación penal contra los jefes policiales señalados.