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Del diseño industrial al tatuaje itinerante: Inbar, la artista que recorre el mundo marcando historias en la piel

Cada tatuaje es concebido como una experiencia íntima, donde la piel se transforma en memoria, identidad y proceso de sanación.
Cada tatuaje es concebido como una experiencia íntima, donde la piel se transforma en memoria, identidad y proceso de sanación.
¡Impresionante!
¡Impresionante!

Inbar es una artista del tatuaje que convirtió una crisis personal y profesional en un camino de exploración creativa y espiritual a escala global. Tras perder su trabajo como diseñadora industrial durante la pandemia, se animó a salir de su zona de confort y encontró en el tatuaje no solo una nueva profesión, sino un lenguaje propio para expresar y acompañar procesos humanos profundos.

Hoy, instalada en Ericeira, Portugal, trabaja de manera itinerante y define su estudio como el mundo, colaborando con espacios de distintos países y construyendo una identidad artística sin fronteras .

Para Inbar, tatuar va mucho más allá de una cuestión estética. Cada obra es el resultado de una conversación íntima sobre la vida, la memoria y la transformación.

Entiende el tatuaje como un arte ancestral y sagrado, en el que el cuerpo se vuelve territorio de sentido y permanencia. Esa cercanía física y emocional con quienes se tatúan genera vínculos profundos, donde emergen historias personales, miedos, sueños y cicatrices que quedan, de algún modo, integradas en cada pieza que realiza.

Lejos de buscar solo reconocimiento individual, Inbar aspira a construir una comunidad global de personas que conecten con su arte desde la honestidad y la apertura emocional. Su recorrido reciente la llevó a trabajar en ciudades como Buenos Aires, Bariloche (Río Negro) y Ushuaia (Tierra del Fuego), además de una breve experiencia en Punta del Este, como parte de un viaje artístico y personal que continúa en expansión.

De cara a 2026, su propósito es claro y sensible: ayudar a que las personas se enamoren de sus cuerpos, no desde la perfección, sino desde la historia que cada uno lleva en la piel.

En ese camino, proyecta seguir viajando y profundizar el desarrollo del tatuaje reconstructivo de areolas, una práctica orientada a acompañar a mujeres que atravesaron el cáncer, aportando desde el arte a la reconstrucción de la confianza y el amor propio.

Además de su recorrido artístico, la tatuadora impulsa el tatuaje reconstructivo como herramienta de acompañamiento y recuperación emocional.
Además de su recorrido artístico, la tatuadora impulsa el tatuaje reconstructivo como herramienta de acompañamiento y recuperación emocional.
Inbar trabaja de forma itinerante desde distintos países, llevando su arte del tatuaje como un lenguaje personal y global.
Inbar trabaja de forma itinerante desde distintos países, llevando su arte del tatuaje como un lenguaje personal y global.

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